La España esperpéntica

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La España esperpéntica

Mensaje por Sandro el Dom Jul 05, 2015 11:12 am

Definición política del esperpento

Federico Jiménez Losantos
Siempre se cita la definición del esperpento, que no pasa de ser una de las infinitas formas de lo carnavalesco: los héroes clásicos, al pasar por los espejos del Callejón del Gato, quedarían deformados, ridículos. Pero junto a esa fórmula grotesca, semejante a la del Entierro de la sardina de Goya, aparece una ideología política que se basa en el descrédito de lo español frente a lo europeo y que alcanza su más célebre y más estúpida expresión en la frase orteguiana de esos mismos años: "España es el problema; Europa, la solución". En línea con esa majadería, que cursa endémicamente hasta hoy, Valle Inclán presenta el Esperpento como la plasmación estética de una situación ética y política. El nuevo género sería la puesta en escena de la vida pública española, un conjunto de muecas sin sentido, una serie de instituciones sin valor, unos valores que no lo son más que por vía de imitación. En definitiva, el esperpento vendría a demostrar que España no puede ser, ya que no es lo que se supone que es: Europa.

¿Y qué se supone que era, entonces, la España de 1920? Con todos los defectos caciquiles propios de la época –y de todas las épocas, y de todos los países, hasta hoy- ¿no era la monarquía constitucional española una de las fórmulas políticas más civilizadas de Europa? Por detrás de Francia, Inglaterra y Alemania, las grandes potencias de entonces, claro, pero por delante de muchas otras, que además no tenían que recuperarse de la guerra contra Napoleón y las tres guerras civiles de liberales y carlistas.

Desde 1874, el de la Restauración canovista, España llevaba 46 años en paz civil, prosperando más o menos, con los conflictos sociales propios de su tiempo, pero siempre con gobiernos constitucionales que no sólo eran fruto de pucherazos turnantes sino de la adecuación a la democracia de un país en el que la mitad de la población había vivido alguna de las matanzas turnantes desde 1808. De una nación en la que se iba abriendo paso, cada vez con mayor autenticidad, la representación democrática.

Ajenos a la realidad de su país, infatuados por una superioridad de la que ya Larra se burlaba en su artículo "En este país", Valle Inclán, como el último Galdós, convertido en pobre parodia radical de sí mismo, pero sobre todo como el máximo pensador del 98, Unamuno, y casi toda la Generación del 14 -Ortega, Azaña, Madariaga, Pérez de Ayala, Marañón- despreciaban lo mucho que en España valía la pena no sólo reformar sino conservar. Porque la soberbia del 98, acrecida en los del 14, despreciaba a su país no por lo que seguía siendo o aprendía a ser, sino por lo que no era, que solía reducirse a una palabra: París. El radicalismo estético era parejo a la frivolidad política. Nunca tan gran artista como Valle enhebró tantas majaderías como las del belén del Esperpento (Luces de Bohemia. E. XII):

"Max- Latino, la tragedia nuestra no es tragedia.

Don Latino.- ¡Pues algo será!

Max.- El esperpento.

(…)

Max.- "Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento, el sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada".

Don Latino.- ¡Miau! ¡Te estás contagiando!

Max.- España es una deformación grotesca de la civilización europea.

Don Latino.- ¡Pudiera! Yo me inhibo.

Max.- Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.

Don Latino.- Conforme. Pero a mí me divierte mirarme en los espejos del Callejón del Gato.

Max.- Y a mí. (…)"

El Esperpento toma los Ayuntamientos


Viendo el grotesco espectáculo de los politicastros extremistas que han tomado posesión (PSOE mediante) de los Ayuntamientos de todas las grandes ciudades españolas, diríase que el Esperpento se ha hecho realidad, al menos municipal. La alcaldesa de Barcelona es una actriz fracasada que se metió a activista contra los desahucios sin haber sido desahuciada nunca. Su portavoz es una dizque actriz post-porno, que se fotografía perniabierta orinando en la Gran Vía de Murcia, se baja los pantalones en la Puerta de Brandemburgo y ejecuta con su compañera Llopis (ojo al sarcasmo yeísta) diversas poses con bigote o sodomizando a un varón, quién sabe si alcalde.

Madrid no se queda atrás en esta actualización del esperpento: su portavoz es una de las asaltantes de la capilla de la Universidad Complutense que, tras quedarse en top-less o en sujetador, gritaban frases como éstas: "¡Vamos a quemar la Conferencia Episcopal!", "¡Arderéis como en el 36!", "¡El Papa no nos deja comernos las almejas!".

El nuevo concejal de Cultura del Ayuntamiento madrileño, un tal Guillermo Zapata, se había solidarizado con un cómico llamado Vigalondo que, tras decir que "el Holocausto es un montaje", había sido expulsado de El País. Lo hizo mediante éste chiste antisemita: "¿Cómo caben cinco millones de judíos en un 600? En el cenicero". Al que añadió éste: "Van a cerrar el cementerio de las niñas de Alcásser para que Irene Villa no vaya a buscar repuestos". Y este otro: "Rajoy dice que va a bajar el paro y va a encontrar a Marta del Castillo".

Pero se ha comentado poco que Zapata, profesor de guionización cinematográfica en Cuba, dijo de la masacre terrorista islámica en las Torres Gemelas: "El 11S fue un acontecimiento internacional del miedo, de la soledad, del horror de las élites del mundo contra sí mismas". O sea, nada que ver con el islamismo (¿quizás, entonces, otro montaje judío?) y muy distinto del 15M madrileño: "un acontecimiento colectivo, para mí casi tan potente como el 11S en términos de acontecimiento internacional sólo que con el signo cambiado" (…) "todo lo que hay por debajo del planeta, y, en nuestro caso, de modo hiperlocal, en Madrid, en Europa y en diferentes nodos del mundo, un momento de alegría, de imaginación, de producción de cosas nuevas, de rehacer la manera de hacer política, de rehacer la vida… incluso de obviar esa cuestión de la política y la vida y juntar las dos cosas para hacer otra vida".

¿Cabe más palabrería cursi, más ensimismamiento logorreico? Cabe. En el Ayuntamiento de Madrid, cabe. El concejal Soto dijo que habría que torturar y asesinar a Gallardón en la Puerta del Sol. Y otro, García Castaño, dijo que habría que "empalar" a Toni Cantó, a la sazón diputado de UPyD. Es verdad que, aunque expresando abiertamente sus deseos de asesinar a los rivales políticos o riéndose de las víctimas de los asesinatos genocidas, no han salido borrachos de la toma de posesión de sus cargos, como los del Ayuntamiento de Zaragoza. Tal vez esperan la reinauguración de la Checa de Fomento-Bellas Artes para brindar por el futuro.

Lo malo de tanto esperpento es que no es episódico, como toda farsa carnavalesca, sino que tiene vocación de continuidad, como el esperpento de Cuba, de Venezuela o de Corea del Norte. En realidad, lo trágico de la esperpentización de la democracia española es que no parece escandalizar a nadie. O nadie se atreve a confesarlo. Ayer, en el desfile del Orgullo Gay, la lucha contra la discriminación se tradujo en no dejar desfilar a los del PP, o sea, en discriminar al partido más votado por los madrileños. Y la figura más aplaudida fue Pablo Iglesias, cuyo gran héroe, el Che Guevara, fue el creador de los campos de concentración para homosexuales en la UMAP. El esperpento ha llegado al arco iris. Parece difícil ir más allá. Pero iremos.
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Re: La España esperpéntica

Mensaje por Phanterina el Dom Jul 05, 2015 11:32 am

Muy buen artículo del siempre genial Lo Santos. Pero este no lo desmerece para nada....El homosexualismo como nueva ideología del poder
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LA BANDERA DEL ORGULLO HETEROSEXUAL, EL SIMBOLO MUNDIAL DEL ORGULLO DE SER HETEROSEXUAL

Mensaje por Rebelde el Lun Jul 06, 2015 7:48 am


Día Internacional del Orgullo Heterosexual

Desde El Bardeo de Occam también nos ofrecemos para unirnos a otras iniciativas y reclamar un día exclusivo y universal del orgullo heterosexual, para mujeres y hombres, independiente de cualquier ideología política o religiosa. Un día que represente nuestra lucha contra las discriminaciones, un día de reconocimiento y solidaridad para que este colectivo de ciudadanos posea los mismos privilegios que posee el colectivo LGBT.
Desafortunadamente en la actualidad existen iniciativas muy aisladas y locales en algunas ciudades (Sao Paolo, Madrid o Chile a lo sumo), sin una fecha común y siempre asociadas a movimientos de ideología conservadora/religiosa más o menos radicales.

Es por todo ello que demandamos:


1. La redacción, establecimiento y aplicación de un plan contra la heterofobia.

2. La elección de un día fijo y universal representativo de nuestra causa, posicionándonos desde la independencia política y religiosa.

3. Poner de manifiesto que nuestra iniciativa es tolerante y al contrario de otros colectivos sexuales no excluimos a nadie de participar en ella sea cual sea su naturaleza, identidad o sentimiento sexual.

4. Poder disponer de la vía pública un día al año para circular libre y exclusivamente con autobuses descapotables y música a muy alto volumen y NO necesariamente de los ’80 para celebrar nuestra condición y de paso también poder saltarnos la ordenanza de civismo del ayuntamiento de Barcelona de Mayo del 2011 y exponer nuestros torsos desnudos sin sanción alguna.

5. Poder trabajar como redactores/as, periodistas y presentadores/as en los programas de crónica social de televisiones privadas y/o pasarelas de moda.

6. Reconocer por parte de los organos judiciales la heterofobia como agravante en delitos de abuso o agresión.
Que a la sociedad en general no le avergüence decir:- Sí, si yo también tengo un conocido heterosexual y no pasa nada.

7. Poner de manifiesto que los heterosexuales también somos formales, educados y tenemos buen gusto.

9. Que los servicios sanitarios de las autonomías que gratuitamente ofrecen la prestación de cambio de sexo para los transexuales también financien, a los heterosexuales, el 100% de la modificación de nuestros genitales, ya sea alargando, engrosando o enderezando el pene en los hombres como labioplastias, descoloramiento de vulva, etc. para las mujeres.

10. Y por último, el escarnio y humillación pública para los homosexuales que, sin convicción, lo sean porque es “guay” y está de moda.


Bandera Heterosexual
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Ante una sociedad mansa y sumisa

Mensaje por Callahan el Sáb Jul 11, 2015 12:45 pm

Por Honorio Feito.- La profusa manifestación celebrada el pasado fin de semana en Madrid, con motivo del día del orgullo gay (¿?), pero, especialmente, el sometimiento de la clase política y una gran parte de la sociedad ante tan despechada demostración, es la prueba inequívoca de nuestra decadencia. No hace falta apelar a razones históricas, como referencias de comportamientos, sino a la humillante aceptación generalizada, encabezada por los representantes sociales y políticos para constatarlo.

Un participante en el desfile del Orgullo Gay, disfrazado de monja. Tarado mental e irrespetuoso


El despecho de cuantos participan de la algarabía, al aprovechar la quiebra social, que el actual sistema se empeña en acrecentar, no tendría más sentido que el de una simple anécdota; la presencia de banderas multicolores en las fachadas de los edificios públicos, ajena a grandes capas de la sociedad, apenas tendría más simbolismo que el de facilitar la ubicación de un segmento social que ha decidido dar la vuelta al forro, y convertir en asunto del común lo que debería permanecer en el terreno de lo íntimo. El gran problema, a mi modo de ver, es el empeño de nuestras autoridades en “lavar” su imagen utilizando la demagogia como vehículo y la democracia como justificación, y la decidida sumisión de algunos segmentos sociales para aceptarlo.

Porque es más preocupante el silencio – el que calla, otorga- de una gran masa social, ajena, contraria, culturalmente alejada del escándalo social, que consiente adoptando una actitud a veces confusa, y a la que le faltan argumentos para saber valorar en justicia estas manifestaciones y situarlas en su auténtico lugar.

La decadencia de la vida social se viene manifestando desde hace varias décadas. Es frecuente asistir a la consulta de un médico y encontrarse a algunos pacientes vestidos de camping-playa; es aún más frecuente que muchos repartidores de correspondencia desarrollen su trabajo en bermudas y chanclas, sin saber a dónde les llevará la próxima entrega y ante quien. Hasta es habitual que, para combatir la canícula, muchos se vistan con pantalón corto como si estuvieran en alguna isla del Pacífico. La imagen, el perfil que uno transmite con su sola presencia, no parece un activo a tener en cuenta a la hora, por ejemplo, de buscar un trabajo, y el deterioro en los modos y en las formas se apodera de las relaciones sociales.

Más grave es observar cómo en los transportes públicos nadie cede el asiento a una persona de edad, o a una mujer embarazada; cómo, aislados del ambiente a través de sus mini altavoces, se entregan al submundo de sus Smartphones para relacionarse con el reducido círculo de sus amistades, privándose ampliar sus relaciones con otras personas, con otros grupos.

Parece como si, por capas, en la medida en que cada estamento social puede disponer del inferior, una marea contaminante formada por el mal gusto, la mala educación, la prepotencia de las castas (en plural); el abuso, la desconsideración y el atropello alcanzara a los españoles. No es un asunto baladí, ni ha surgido por casualidad. El cambio que se viene operando en España, cuyos ejemplos encontramos en nuestra memoria reciente, responde a un plan perfectamente estudiado y ha tenido a la familia, célula sobre la que se asienta nuestra sociedad de inspiración cristiana, como objetivo y a algunos líderes políticos como arietes del derribo de los valores tradicionales. No se comprende la presencia de estos líderes, en el panorama político, sino como ejecutores de una campaña orquestada por grupos de presión con intereses políticos y económicos concretos; son los desbrozadores que dejarán el terreno preparado para la siembra de una semilla nueva. Con razón decía Alfonso Guerra que a España no la iba a conocer ni la madre que la parió. Y ante lo que está ocurriendo, la sociedad española, o al menos ese sector que representa y se nutre todavía de los valores tradicionales, ahora parece entregado, sumiso, dócil, manso, resignado a aceptar lo inevitable. Esto es lo que verdaderamente preocupa.

Desde el punto de vista político, los españoles tienen como recurso el voto. La única herramienta, la única forma de decir basta. Pero la cuestión es cómo resolver el problema de la educación; encontrar la forma de corregir los equívocos creados por los líderes socio-políticos; cómo establecer normas que permitan distinguir la libertad de expresión con la falta de educación y, sobre todo, a quién confiar esta tarea.
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Menos mal que me sobran treinta años y veinte kilos

Mensaje por Vanessa el Mar Jul 05, 2016 11:04 am

Ya lo saben. En cuanto alguien toma el testigo de la no discriminación, lo primero que hace es discriminar, condenar, amenazar y lanzar insultos contra todo lo que se menea en dirección no coincidente con la suya.

Estamos en los ne – fastos del fin de semana del orgullo arco iris. Ayer se pudo ver un desfile que, si hubiera sido película, solo hubiera podido ser contemplado en salas X. Pero es el orgullo gay y en ese caso absolutamente todo está permitido. Vestidos o desnudos, procaces, exhibicionistas, gestos obscenos, provocación. Que lo vean niños y mayores: es la vida. Gratis. En la calle y retransmitido por la tele. Eso sí, una corrida de toros, en plaza cerrada y reservada a quienes paguen su entrada, vetada a menores de 14 años. Paradojas de la vida.

Aprovechando lo del Pisuerga, las jornadas y todo eso, ayer me encontré con dos noticias de lo más interesante. La primera dice que se va a remodelar la estación de metro de Chueca para que esté más en consonancia con el barrio. Habida cuenta de que Chueca es el paradigma de lo gay en Madrid, ya pueden imaginarse, y más cuando en el jurado estará un miembro de los colectivos de gayss, lesbianas y todo lo demás. Curiosamente, y siendo una estación de metro con graves problemas de accesibilidad, no contarán con el asesoramiento de ninguno de los colectivos que agrupan a personas con movilidad reducida. No vamos a comparar.

La segunda noticia es que el ayuntamiento de Getafe, según cuenta el diario ABC, tiene previsto aprobar este miércoles un «Manifiesto por el día internacional del orgullo LGTBI+», redactado por los colectivos UC3M LGTB+, Colegas Getafe y Gaytafe LGTBI+, y que contará con el apoyo del PSOE, donde aseguran que existe la «pirámide social de la discriminación», en cuya cúspide se encuentra «el hombre blanco, heterosexual y cisexual (aquel que no es transexual)». La descripción no termina ahí, pues se dan más detalles: el homófobo, según esta tesis, es de «clase media o alta, sin diversidad funcional, joven y delgado. Incluso perteneciente a la fe mayoritaria», en referencia al catolicismo.

Si es que jamás ha fallado. Para reivindicar derechos, protestar contra las etiquetas, reivindicar libertades, lo primero que se hace es etiquetar y lanzar sospechas contra colectivos determinados simplemente porque sí, de forma que, hagas lo que hagas, resultes sospechoso.

Tengo que decir que he tenido bastante suerte. Vista la descripción la verdad es que poseo casi todas las papeletas para ser nombrado discriminador de los colectivos gay y derivados. Me toca lo de ser hombre blanco, heterosexual y normalito, que eso significa cisexual (¡lo que estoy aprendiendo hoy!) aunque no ejerza. Me afecta también lo de ser de clase media, aunque no entiendo mucho lo de la diversidad funcional, si bien parece ser que significa carente de discapacidad. Lo de ser perteneciente a la fe mayoritaria, y encima siendo cura, no es que me afecte, es que me golpea por todos los lados. Algo me salva: el no ser ni joven no delgado. Vamos, que si un servidor tuviera treinta años y veinte kilos de menos, sería prácticamente prototipo del enemigo a batir

Esto es lo que nos rodea. Te venden respeto, pero los vecinos de Chueca van a tener una preciosa estación supongo que decorada en colorines aunque la accesibilidad no tenga prioridad. Te venden respeto, pero por ser varón, blanco y católico ya eres sospechoso de anti gay, troglodita y discriminador. Te venden respeto, pero se permiten en vía pública, todo tipo de conductas que de ser película estarían reservadas a salas X. A ver quién respeta a los viandantes o vecinos de esas calles.

En fin cosas de un discriminador de libro… Doy gracias por esos kilos de más, convertidos hoy en salvoconducto y atenuante de mis miserias. Toda la vida cuidando el peso. Para que vean. Quién me lo iba a decir. http://infocatolica.com/blog/cura.php/1607020103-menos-mal-que-me-sobran-trein#more31242
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Re: La España esperpéntica

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